Cómo Secar Filamento PETG Sin Secador (Horno, Deshidratador, Sol)
Por qué el PETG necesita secarse
A diferencia del PLA, el PETG absorbe humedad a una velocidad que sorprende a más de un usuario novato. El agua que queda atrapada dentro del polímero se convierte en vapor nada más entrar en el hotend, que trabaja entre 230 y 250 °C, y ese vapor rompe la continuidad del flujo de material según sale por la boquilla. El resultado: defectos que se ven a simple vista y piezas que aguantan menos de lo que deberían.
Los síntomas más habituales de un PETG húmedo son estos:
- Chasquidos o “pops” audibles mientras el extrusor trabaja.
- Hilos (stringing) excesivos entre piezas y movimientos.
- Burbujas o poros en la superficie de la pieza.
- Capas rugosas, mate o con ese aspecto “espumoso” tan característico.
- Piezas frágiles que se rompen con apenas un poco de esfuerzo.
- Boquilla que gotea o rezuma más de lo normal.
¿Reconoces dos o más de estos síntomas en tus impresiones? Entonces toca secar el filamento, sin darle más vueltas.
Temperatura y tiempo recomendados para secar PETG
El rango que mejor funciona es 60-65 °C durante 4 a 6 horas. Pasar de 70 °C es jugársela: el material empieza a ablandarse y la bobina puede deformarse o incluso fundirse parcialmente. Por debajo de 55 °C, en cambio, el secado se vuelve tan lento que apenas compensa el esfuerzo.
| Método | Temperatura | Tiempo aproximado | Riesgo |
|---|---|---|---|
| Horno | 60-65 °C | 4-6 horas | Alto si oscila la temperatura |
| Deshidratador de alimentos | 60-65 °C | 4-6 horas | Bajo |
| Sol directo | Variable (30-50 °C) | Todo el día | Muy alto, poco controlable |
Método 1: secar PETG en el horno (con precaución)
El horno de casa es la opción que todo el mundo tiene a mano, pero también la más arriesgada. La mayoría de los hornos domésticos no mantienen temperaturas bajas con precisión: oscilan entre 10 y 20 °C por encima del valor marcado, y eso, en este juego, es mucho margen de error.
Para hacerlo con seguridad, sigue estos pasos:
- Precalienta el horno a 60 °C (o a la temperatura mínima de tu electrodoméstico si no baja tanto).
- Verifica la temperatura real con un termómetro de horno independiente. El dial del horno miente más de lo que crees, así que no te fíes de él.
- Coloca la bobina sobre una bandeja con papel de aluminio, nunca directamente sobre la rejilla.
- Apaga el horno y deja la bobina dentro con la puerta entreabierta. El calor residual seca sin riesgo de sobrecalentar la bobina.
- Repite el ciclo si al tocar el filamento sigue notándose húmedo o si las impresiones de prueba siguen chasqueando.
Nunca uses la función grill ni dejes el horno encendido sin supervisión. El PETG se reblandece a partir de unos 70 °C, y una bobina deformada ya no sirve para nada, aunque el plástico en sí conserve intactas sus propiedades químicas.
Método 2: deshidratador de alimentos (la mejor alternativa casera)
Un deshidratador de alimentos es, para qué engañarnos, casi un secador de filamento disfrazado. Mantiene temperaturas constantes y bajas, algo que ningún horno doméstico consigue igual de bien, y suele traer bandejas apilables que puedes retirar para hacer sitio a una o dos bobinas sin problema.
Sus ventajas frente al horno son claras:
- Control de temperatura estable, sin esos picos peligrosos.
- Circulación de aire forzada, que acelera el secado de verdad.
- Funcionamiento seguro durante horas sin necesidad de estar pendiente todo el rato.
Si tu deshidratador tiene un termostato que llega a 60-65 °C, ajústalo ahí y deja la bobina 4 a 6 horas. Si solo alcanza 50 °C, alarga el proceso hasta 8-10 horas. Un consejo práctico: gira la bobina a mitad de camino para que el aire caliente llegue por igual a todas las capas de filamento, no solo a las de fuera.
Método 3: secar PETG al sol (el más arriesgado)
Secar al sol es posible, sí, pero rara vez es una buena idea. La temperatura sobre una superficie oscura puede superar los 50 °C en un día despejado, pero ahí no hay ningún control real, y encima la radiación ultravioleta va degradando el polímero poco a poco, día tras día.
Si aun así te apetece probarlo, ten en cuenta estas precauciones:
- Solo funciona bien en climas muy secos (humedad relativa por debajo del 40 %).
- Protege la bobina del polvo y de los insectos con una malla.
- Gira la bobina cada hora para que el calentamiento sea uniforme.
- Retira el filamento antes del atardecer, justo cuando empieza a subir la humedad ambiente.
- Nunca lo dejes dentro de un coche o en un recipiente cerrado al sol: eso se convierte en un horno en cuestión de minutos.
En la práctica, el sol rinde mucho más para regenerar gel de sílice (ese desecante que acumula humedad) que para secar PETG de forma fiable.
Cómo evitar que el PETG se humedezca
Secar es solo la mitad del trabajo. La otra mitad, la prevención, es la que te ahorra tener que repetir todo el proceso cada pocas semanas:
- Guarda las bobinas en bolsas herméticas con cierre zip junto a una bolsita de gel de sílice.
- Usa cajas estancas con desecante recargable y, si puedes, un higrómetro para vigilar la humedad interna.
- Extrae el aire con una bomba de vacío si vas a guardar el filamento durante meses.
- Mantén la humedad del taller por debajo del 45 % siempre que sea posible.
Un truco sencillo que funciona de maravilla: guarda las bolsitas de gel de sílice que vienen con tantos productos que compramos y “recárgalas” en el horno a 100 °C durante 2 horas en cuanto notes que cambian de color.
Conclusión
Secar PETG sin un secador dedicado es totalmente viable, siempre que respetes los límites de temperatura. El deshidratador de alimentos es, con diferencia, la opción casera más segura y fiable. El horno funciona también, pero solo si controlas el calor real con un termómetro y no te fías del dial. Y el sol, mejor reservarlo para climas secos y situaciones de emergencia, nada más. La clave está en esos 60-65 °C durante 4 a 6 horas y, sobre todo, en almacenar bien el material después para que no vuelva a absorber humedad al cabo de unas semanas.