Stringing vs Oozing: Cómo Diferenciarlos y Solucionarlos
Si tus piezas salen de la impresora con una telaraña de hilos pegados o con granitos de plástico donde no deberían estar, hay dos sospechosos habituales: el stringing y el oozing. Se parecen a simple vista, pero el origen de cada uno es distinto y por tanto también lo es la solución. Vamos a distinguirlos y a resolverlos uno por uno.
¿Qué es el Stringing?
El stringing, o formación de hilos, aparece cuando la boquilla viaja de un punto a otro de la pieza sin que se supone que esté extruyendo, pero un resto de filamento fundido sigue saliendo y queda colgando entre ambas zonas como una telita de araña.
Cómo reconocerlo:
- Hilos finos y largos que unen partes que debieran estar separadas.
- Se nota mucho en piezas con islas, huecos o formas caladas: letras, engranajes, figuras con agujeros.
- El plástico entre hilos suele ser casi transparente y se retira sin drama, con calor o una pistola de aire.
¿Qué es el Oozing?
El oozing es otra historia: aquí el filamento no para de salir, aunque la máquina no debería estar extruyendo en ese momento. El resultado son manchas, bultitos o “granos” repartidos por la superficie de la pieza.
Cómo reconocerlo:
- Grumos o manchas de plástico, sobre todo al empezar o terminar cada capa.
- Los típicos “blobs” justo donde arranca o cierra un trazo.
- No forma hilos largos: son acumulaciones puntuales, como si la boquilla hubiera “tosido” material de más.
Diferencias Clave
| Característica | Stringing | Oozing |
|---|---|---|
| Apariencia | Hilos finos y largos | Manchas o grumos puntuales |
| Causa principal | Retracción insuficiente | Temperatura excesiva o presión residual |
| Dónde aparece | Entre islas separadas | En puntos de inicio/parada |
| Facilidad de limpieza | Alta (se retira con calor) | Media (a veces hace falta lijar) |
Cómo Solucionar el Stringing
- Ajusta la retracción: sube la distancia (0.5-2 mm en Bowden, 6-8 mm en extrusores directos) y la velocidad (25-45 mm/s). No hay una cifra mágica universal, depende del filamento y hay que probar.
- Baja la temperatura de impresión: reduce 5-10 °C la boquilla. Un filamento demasiado caliente se comporta casi como jarabe y gotea con cualquier excusa.
- Activa “Combing” o “Z-hop”: en Cura o PrusaSlicer estas opciones evitan que la boquilla atraviese zonas vacías sin necesidad, rodeando el hueco en vez de cruzarlo en línea recta.
- Sube la velocidad de desplazamiento (travel speed): cuanto menos tiempo pase la boquilla “de paseo” sobre el hueco, menos tiempo tiene el plástico para gotear.
- Seca el filamento: la humedad, típica en PETG y Nylon, agrava mucho el stringing. Un deshumidificador o secar el rollo a 45-55 °C durante 4-6 horas suele notarse de inmediato.
Cómo Solucionar el Oozing
- Baja la temperatura de la boquilla: casi siempre el oozing viene de imprimir demasiado caliente para la velocidad que estás usando.
- Activa “Coasting”: corta la extrusión un poco antes de terminar el trazo, dejando que la presión residual del propio filamento termine el trabajo sin pasarse de rosca.
- Calibra la presión de extrusión (Linear Advance / Pressure Advance): en Marlin o Klipper, ajustar bien este parámetro reduce muchísimo el goteo en los cambios de dirección. Vale la pena dedicarle una tarde a calibrarlo.
- Limpia la boquilla con regularidad: restos de plástico quemado dentro pueden gotear de forma errática, casi aleatoria. Una aguja de limpieza o un “cold pull” arreglan esto en minutos.
- Revisa el termistor: si está descalibrado, la impresora puede estar imprimiendo a más temperatura de la que crees, y eso se traduce en goteo constante aunque tus ajustes en el slicer parezcan correctos.
Consejos Generales de Prevención
- Haz una torre de calibración de temperatura para cada filamento nuevo que compres. Cinco minutos de impresión te ahorran horas de piezas fallidas después.
- Mantén el extrusor y la boquilla limpios con mantenimiento periódico, no esperes a que el problema sea evidente.
- Usa perfiles de slicer específicos por marca y tipo de filamento. Los genéricos son un buen punto de partida, pero rara vez son la solución final.
- Si trabajas con materiales abrasivos (fibra de carbono, por ejemplo), considera una boquilla de acero endurecido: el desgaste de una boquilla de latón normal también genera goteo irregular con el tiempo.
Conclusión
A primera vista, stringing y oozing parecen el mismo dolor de cabeza, pero no lo son. El stringing se ataca sobre todo desde la retracción y la temperatura; el oozing pide más control de presión y una buena calibración de la extrusión. Con algo de paciencia, unas cuantas pruebas de calibración y la boquilla limpia, las piezas empiezan a salir mucho más pulidas, sin esos defectos superficiales que arruinan un buen trabajo.