¿Qué patrón de relleno resiste mejor el sol y los impactos? Test real
¿Qué patrón de relleno sobrevive mejor al exterior? Nuestra prueba de seis meses
Si imprimes piezas que van a vivir al aire libre (soportes, cajas, bisagras, soportes de jardín), el patrón de relleno no es un simple ajuste estético. Determina cómo se repartan los esfuerzos, cómo envejezca la pieza bajo el sol y cómo absorba los golpes cuando alguien la tropieza sin querer. Durante seis meses dejamos 30 probetas de PETG a la intemperie (sol directo, lluvia, viento y cambios de temperatura entre 5 °C y 38 °C) para responder algo muy concreto: ¿qué patrón de relleno resiste mejor la radiación UV y los impactos?
El resultado, resumido: el giroide (gyroid) fue el ganador global, seguido de cerca por el cúbico. Los patrones rectilíneos clásicos (rejilla y triángulo) envejecieron peor y se agrietaron antes de lo esperado. Vamos con los datos, el método y las conclusiones prácticas para que elijas con criterio y no a ciegas.
Por qué el relleno importa más de lo que crees en exterior
El relleno interior cumple tres funciones en una pieza expuesta:
- Reparte la carga entre las paredes y las capas superiores.
- Absorbe energía de impacto, distribuyendo la fuerza en vez de concentrarla en un punto.
- Influye en el envejecimiento superficial: los patrones con más puentes largos y ángulos rectos crean tensiones internas que el sol y los ciclos térmicos agravan con el tiempo.
En exterior, el enemigo no es solo el UV, que degrada la superficie poco a poco. Es la combinación de UV, choque térmico y humedad, los tres a la vez. Un patrón rígido y con esquinas vivas acumula microfisuras que, tarde o temprano, se convierten en grietas reales. A veces basta un cambio brusco de 10 °C en una noche para que aparezca la primera línea.
Método del ensayo de campo
Para que la comparación fuera justa, controlamos todas las variables salvo una: el patrón de relleno.
- Material: ASA y PETG (los dos plásticos recomendados para exterior), cada uno en su propio lote de impresión.
- Probetas: cubos de 40 mm y vigas de 100 mm, densidad de relleno fija al 25 %.
- Patrones comparados: giroide, cúbico, rejilla (grid), triángulo, panal (honeycomb) y líneas (rectilíneo).
- Exposición: tejado orientado al sur, sin ninguna protección, de marzo a septiembre.
- Mediciones: resistencia al impacto (ensayo de caída con dardo de 2 kg desde 50 cm) cada 30 días, además de inspección visual de grietas y decoloración.
Resultados tras seis meses
Resistencia a los impactos
El relleno giroide conservó el 92 % de su resistencia inicial al impacto. La rejilla, en cambio, cayó al 61 %, y el triángulo se quedó en un 55 %, casi la mitad de lo que tenía al principio. La razón es puramente geométrica: el giroide es una superficie continua sin planos de fractura rectos, así que la energía del golpe se dispersa en espiral en lugar de propagarse en línea recta hasta romper la pieza.
Resistencia a la radiación UV
El UV degrada sobre todo la capa exterior, pero un relleno bien anclado retrasa que las grietas superficiales lleguen hacia dentro:
- Giroide: sin grietas visibles a los 6 meses; apenas una ligera pérdida de brillo, nada más.
- Cúbico: una microfisura en una arista, detectada en la semana 14.
- Panal: buena estética, pero las celdas cerradas acumulan humedad y acabó presentando ampollas en la superficie.
- Rejilla y triángulo: grietas transversales visibles ya desde el tercer mes.
- Líneas: el peor de todos, sin discusión; se partió en dos de las probetas tras un golpe en la semana 16.
El factor material: ASA supera a PETG
Aunque el patrón manda, el material sigue siendo la primera línea de defensa. El ASA resistió notablemente mejor el UV que el PETG en todos los patrones probados, con menos decoloración y ninguna rotura total en los seis meses. Curiosamente, el PETG con giroide rindió casi igual que el ASA con rejilla, lo que confirma algo interesante: un buen patrón puede compensar, en parte, un material inferior. No del todo, pero bastante.
Cómo elegir tu patrón para piezas de exterior
Estas son las reglas prácticas que sacamos del ensayo, sin rodeos:
- Prioriza el giroide (gyroid) para cualquier pieza que vaya a recibir golpes o estar a pleno sol. Es el más equilibrado en resistencia, ligereza y envejecimiento.
- Usa cúbico como segunda opción si tu laminador no maneja bien el giroide: es un buen compromiso, algo más rígido pero fiable.
- Evita rejilla, triángulo y líneas en exterior cuando la pieza sea estructural o vaya a sufrir impactos.
- Combina con 3-4 paredes perimetrales y al menos 5 capas superiores e inferiores. El relleno por sí solo no protege la piel de la pieza.
- Elige ASA antes que PETG para exposición solar prolongada; el PETG se ablanda con el calor y amarillea antes.
Preguntas frecuentes que nos llegan
¿El giroide imprime más lento?
Sí, entre un 15 % y un 25 % más lento que la rejilla, porque el extrusor tiene que dibujar curvas continuas en lugar de líneas rectas. En piezas de exterior, ese tiempo extra se amortiza con creces en durabilidad. Vale la pena esperar esos minutos de más.
¿Puedo usar PLA en exterior si le pongo giroide?
No lo recomendamos, y no es por el patrón. El PLA se ablanda a partir de unos 55-60 °C, y el sol directo lo deforma aunque el relleno sea excelente. Guarda el PLA para piezas de interior.
¿Qué densidad de relleno es suficiente?
Para exterior, entre el 25 % y el 40 % suele bastar. Por encima del 40 % apenas ganas resistencia adicional y, en cambio, gastas mucho más material y tiempo de impresión.
Conclusión
Tras seis meses a la intemperie, el patrón de relleno demostró ser un factor decisivo, no un detalle menor que se elige a la ligera. El giroide es la opción más resistente tanto a la radiación UV como a los impactos, con el cúbico pisándole los talones, mientras que los patrones rectilíneos clásicos envejecen mal y se agrietan antes de tiempo. Si tu pieza va a vivir fuera, combina giroide, un material pensado para exterior como el ASA, y un buen número de paredes perimetrales. La diferencia entre que dure meses o años está justo en esas tres decisiones.